DECLARACION DE LA COMISION DE PASTORAL SOCIAL

ANTE LA INSTALACIÓN DEL NUEVO GOBIERNO

BREVE REFLEXIÓN EN TORNO A LA REALIDAD DE LA SOCIEDAD GUATEMALATECA

Observemos dos grandes escenarios e ilustremos la realidad de la sociedad guatemalteca:

1. Cuando se realizan procesos de fermentación, surgen en la superficie burbujas del proceso bacteriológico de lo que se da en el interior, unas de esas burbujas se pueden observar con un poco de cuidado y atención, para luego tener en cuenta  en nuestro accionar:

  1. Una primera burbuja es que de cada cien niños  50% padecen desnutrición crónica; es decir, de cada dos niños guatemaltecos uno carga ya en este momento el “síndrome” del subdesarrollo y exclusión. El hambre se extiende por casi todo el territorio guatemalteco; se está volviendo algo generalizado, pues además de los casos de desnutrición crónica ahora se están encontrando con frecuencia casos de desnutrición aguda.
  2. Altos índices de desempleo y subempleo. La realidad para gran parte de la sociedad guatemalteca es de “sobrevivencia”: lograr pasar el día y especular la posibilidad del mañana, sin ninguna alternativa ni posibilidad de construir un futuro.
  3. Cada día mueren entre 17 y 20 personas por causas de la violencia y la inseguridad, en su mayoría jóvenes y mujeres. Durante el año 2010, se reportaron más de 6500 asesinatos, la mayoría de ellos han quedado impunes. Víctimas de la delincuencia organizada y de los grupos de terror/poder, conocidos por cierto, que pululan las calles y ciudades de nuestra querida Guatemala. El incremento diario de la violencia y delincuencia está poniendo en evidencia la profunda crisis social que vive la sociedad guatemalteca; una violencia interminable que aterroriza y que tiene de rodillas al país, colocándonos entre aquellas naciones con más alto grado de violencia en el mundo.
  4. De los hechos de violencia y violación de los derechos humanos sólo llegan a juicio 3%. Con la total complicidad de los Estamentos de Estado y el Sistema de “Justicia” que hace imperar y prevalecer. “La aplicación de la Ley” sigue siendo solo para los casos individuales de quienes no pueden sobornar a las Instancias de Estado; en efecto, “ las mafias” del crimen organizado han echado raíz en los mismos Estamentos de Estado para aplicar justicia, quedando a su disposición y servicio.
  5. La mitad de la red  vial del país está destruida y en muchos casos colapsada. Muestra de la incompetencia de los Gobiernos que han regido nuestro Estado y del “cáncer” de la corrupción que carcome a nuestra sociedad.
  6. Quienes fomentan la corrupción a gran escala, quienes son jefes o miembros de mafias que desestabilizan al Estado, quienes están involucrados en el narcotráfico, quienes subsidian y lideran mafias de extorsionistas y asesinos, son algunos diputados y personas públicas que están en puestos claves de “servicio” en el Gobierno.
  7. La brecha entre ricos y pobres se amplía y agudiza. Los sectores de poder económico argumentan de que esto se debe a la creciente tasa de natalidad y a la falta de oportunidades porque somos muchos en el mundo. Sin embargo, el análisis socioeconómico de la “repartición de los bienes” y el Bien Común, con temas álgidos de abordaje en los sectores de poder… Sociólogos y Economistas guatemaltecos han dicho que el crecimiento de la pobreza en Guatemala es solo una “bomba de tiempo”: El hambre nos llevará necesariamente a un “estallido social”
  8. El desequilibrio natural es ya una realidad y otro fenómeno contra el que hay que luchar: Inundaciones y sequias que golpean fácilmente a nuestro territorio, provocando desastres  en “tiempo record” y dejando cada vez a la población más vulnerable ante las inclemencias del tiempo. No existe ninguna respuesta de Gobierno al respecto, pues no solamente se carece de los recursos para atender la necesidad, sino que se carece también de la capacidad estratégica de atención… Aún más: “la sed insaciable de lucro y de poder” hace cómplices a los gobernantes de turnos, otorgando concesiones a las grandes transnacionales para que exploten y “chupen las últimas gotas de sangre” que le quedan a nuestra Madre Tierra
  9. Al igual que el crecimiento de la pobreza y pobreza extrema, la concentración de las mejores tierras en pocas manos, proyecta también un “estallido social”. Este tema y realidad social ha sido un “clamor histórico” en Guatemala y sigue siendo hoy en día “el grito de los pobres” que clama al cielo. Las respuestas, como antaño, se dan con los desalojos violentos y el señalamiento de la población campesina como “grupo desestabilizador” y agresor del “Estado de Derecho”.
  10.  Inequidad de género, discriminación, racismo y migración. Son también temas candentes de nuestra realidad social, con resultados trágicos que provocan  llanto, dolor y muerte entre muchos de los que cohabitamos este territorio conocido como la “Eterna Primavera”. El fenómeno de las “maras” y “redes de extorsionistas” presentes en casi todos los rincones de la geografía guatemalteca, es otro signo de la aguda crisis social.
  11. La Sociedad adolece de una “frágil democracia”. Son muy pocos y débiles los signos vitales de “Democracia” que tiene nuestra sociedad guatemalteca; nos encontramos en el “intensivo” de los diagnósticos y análisis sociales…  Ejemplo: la participación ciudadana para elección de gobernantes es “ficticia”, pues la población no hace más que elegir lo que se le impone y de la forma como se lo imponen. Las contiendas electorales no son ya de participación sino de competencia, y quien tiene el mayor poder es el que resulta electo. El panorama se agrava al contar con líderes políticos mediocres y corruptos, que pretenden gobernar a sus pueblos a pan y circo, con dineros y bienes adquiridos ilícitamente, mientras sus conciudadanos sufren de hambre, analfabetismo, explotación, enfermedad y exclusión.
  12. Las filosofías neoliberales de la globalización, han hecho de la mayor parte de la población guatemalteca una sociedad consumista. Se consume y se traga todo lo que ofrece el mercado neoliberal sin conciencia ni reflexión. Guatemala es uno de los mercados codiciados por las transnacionales de telefonía móvil, pues aseguran jugosas ganancias por el consumo de la población y la facilidad de evitar impuestos.
  13. Migrantes y Deportados, por ser “tercer mundistas” con el sello delincuencial de “ilegales”. La migración de los pobres no es por “turismo” sino por la necesidad laboral para “sobrevivir”. Para la mayoría el “sueño esperanzador del norte” termina en pesadilla, tragedia, dolor y muerte.

Estás burbujas de la fermentación social no son las causas,  pero sí  son los indicadores de una descomposición social seria, grave, lacerante, crucificada, prostituida, a  la que se le debe prestar una especial atención:

  1. Las causas podemos encontrarlas en raíces históricas desde la “invasión española” y la colonia criolla.  Desde allí se han mantenido estructuras de opresión, exclusión y explotación, que los opresores, lógicamente, se han transmitido de generación en generación
  2. La mal distribución de la tierra y los recursos. Es un asunto que debe ser resuelto dentro de un proceso de atención integral y estructural, pues la mayor parte de población continúa siendo de ocupación agrícola y con un sentido muy particular de identidad con la tierra.
  3. Falta de acceso a Educación Formal para la mayoría de la población y Programas educativos deficientes e ineficaces. No hay voluntad de Gobierno en invertir prioritariamente en Educación.
  4. Incoherencia de la práctica Cristiana del Evangelio: Falta de “Profetas” que se comprometan  con la denuncia de los atropellos sociales. La práctica cristiana es más de culto y alabanza, sin mayor contenido del compromiso social. Es inconcebible que en un país que se identifica con gran porcentaje de población que profesa el credo cristiano, se tengan realidades inhumanas que escandalizan.
  5. Destrucción de los ecosistemas naturales. Venta de los recursos naturales al mejor postor para beneficio de quienes ostentan el poder.
  6. Negocios ilícitos e infiltración de poderes paralelos en el Estado: narcotráfico, trata de personas y mafias delincuenciales
  7. Deshumanización y pérdida de los valores humanos. “Relativismo” de la vida, como producto de las filosofías neoliberales de la globalización. La crisis de valores ha puesto en un serio aprieto a la familia, antes considerada núcleo social y hoy en día únicamente estado ó condición social de estilo de vida.

2. El segundo escenario es la construcción de un jardín clonal que multiplica la vida. Este jardín es posible observarlo porque son brotes de experiencias, gestados en los esfuerzos y luchas de las Comunidades:

1. Grupos de mujeres organizadas, sobreviviendo y luchando con esperanza ante las adversidades sociales que las excluyen. Con compromisos faraónicos sacando día a día sus compromisos de madres, esposas, lideresas comunitarias y trabajadoras.

2. Campesinos haciendo producir la poca tierra que poseen, convencidos que con su trabajo y sudor se ganan el “Pan diario de cada día” para ellos y para sus familias.  No es una actitud conformista ni resignada; antes bien, es la esperanza de un futuro mejor ante la avaricia y egoísmo de los grupos de poder y opresión.

3. Organización de cooperativas, asociaciones de hombres y mujeres en diversas actividades, fortaleciendo el entretejido social y los valores de la solidaridad y el bien común.

4. Los grupos étnicos organizados en defensa de su cultura: Sostenibilidad de los valores e identidad de los pueblos, ante el atropello y agresión de la cultura globalizante.

5. Esfuerzos de comercio de una perspectiva de economía solidaria: Intercambio de bienes y experiencia positivas entre la población.

6. Toma de conciencia de la realidad excluyente de algunas personas: Grupos y poblaciones campesinas que luchan conjuntamente para defender sus tierras, para evitar la agresión del ecosistema provocada por las minerías y otras prácticas de las transnacionales.

Es oportuno considerar que en la práctica, la Iglesia Católica ha tenido visiones y comportamientos diferentes ante esta realidad; estas visiones y comportamientos forman parte  del clero como del laicado dentro de la Iglesia:  

  1. Un sector de Iglesia que calla, incluso es indiferente ante esta realidad. Asumen una actitud cómoda y de “extrema prudencia” para no involucrarse en los asuntos “seculares”. Generalmente tiene una buena relación con las estructuras de poder económico y político, se ponen a su servicio para reconocerles y avalarles su procedimiento.   Su práctica de fe es eminentemente cultual e “intimista”, con énfasis en cumplimientos de normas y preceptos. Su énfasis de apostolado está en el “adoctrinamiento”
  2. El segundo es un sector que tiene conciencia de lo que está pasando e incluso reflexiona y analiza. Sin embargo, se queda en una actitud “tibia”, no toma partido ni opción por nada, no se mete con nadie, no asume compromiso alguno. Su práctica de fe es también marcadamente cultual y práctica de preceptos, con el agregado que fomenta e inculca el compromiso social entre sus miembros, particularmente las prácticas de caridad.
  3. El tercer sector es una Iglesia que acompaña al pueblo, se identifica y lucha con él; asume con convicción su opción por los pobres sin distinción de credo. Su práctica de fe, además de lo cultual y práctica de preceptos, descubre y celebra la presencia de Jesús en los desposeídos, marginados y excluidos, les acompaña y vive con ellos los signos de los tiempos donde se hace realidad y presencia el Reino de Dios; acompaña proféticamente la realidad y la vida de las comunidades y pueblos. Evangélicamente es una actitud con mayor coherencia al testimonio y seguimiento de Jesús, aunque no es bien vista por el primer sector y muchas veces en roce que divide y separa.

Ahora,  ¿Cuáles son los grandes retos para poder cambiar el pantano a un jardín clonal, como lo plantea el sueño del Dios de Jesús, como lo requiere el Reino de Dios, donde la Iglesia debe ser “sal y luz del mundo”?

Aparecida, hace mención del primer gran desafío que necesitamos como Iglesia: “Una fuerte conmoción que le impida instalarse en la comodidad, el estancamiento y en la tibieza, al margen del sufrimiento de los pobres. Necesitamos que cada comunidad cristiana se convierta en un poderoso centro de irradiación de la vida en Cristo. Esperamos un nuevo Pentecostés que nos libre de la fatiga, la desilusión, la acomodación al ambiente, una venida del Espíritu que renueve nuestra alegría y esperanza” (DA 362)

  1. La conversión: escuchar el  llamado a la conversión para ser una persona coherente con la opción y testimonio de Jesús. Cada vez más se percibe la urgencia de una auténtica conversión pastoral en el clero y los laicos, que vaya en la línea de un testimonio de servicio a la vida.
  2. Vivir la buena nueva como anuncio del Reino de Dios; profetas que denuncien las injusticias que provocan las estructuras de opresión y de muerte. “Consideramos que una pastoral evangelizadora en el contexto religioso que caracteriza a Guatemala exige una espiritualidad de apertura, de comprensión y de búsqueda de la plataforma común para el encuentro con Cristo (CEG Plan Global, 89). Ante los grandes desafíos eclesiales, se reafirma la tarea esencial de la evangelización, que incluye la opción preferencial por los pobres, la promoción humana integral y la auténtica liberación cristiana (DA 146)
  3. Vivir la promoción de la vida, desde la misión donde todos tengan vida en Jesús como liberador. Impulsar una pastoral inspirada en la Palabra de Dios que promueve la dignidad de la persona y la transformación de la sociedad. “Interpelación de la realidad desde su situación cultural, religiosa y ética, urgiendo a impulsar una pastoral más integral entre la fe y la vida, de la persona humana en su totalidad” (CEG, Plan Global, 6)
  4. Dar un grito  de alerta en todos los medios de comunicación para que la gente pueda despertar de lo adormecida que está. Intensificar la presencia de la Iglesia en los nuevos areópagos del mundo de hoy, especialmente en el ámbito de la cultura urbana; con el propósito de que la Buena Noticia sea permanente y cercana, que despierte y forme la conciencia liberadora ante todo atropello humano.
  5. Hay que dejar la diplomacia y ser más cercano a Jesús de Nazaret para hacer crecer su movimiento por la vida en abundancia para todos. La V Conferencia General del Episcopado latinoamericano y del Caribe en APARECIDA, confirma y fortalece lo que ya se ha manifestado en tantos otros documentos del Magisterio, y es que no puede haber evangelización sin promoción humana y liberación: “Ponemos de manifiesto que todo proceso evangelizador implica la promoción humana y la auténtica liberación, sin la cual no es posible un orden justo en la sociedad. Entendemos, además, que la verdadera promoción humana no puede reducirse a aspectos particulares: debe ser integral, es decir, promover a todos los hombres y a todo el hombre, desde la vida nueva en Cristo que transforma a la persona de tal manera que la hace sujeto de su propio desarrollo. Para la Iglesia, el servicio de la caridad, igual que el anuncio de la Palabra y la celebración de los Sacramentos, es expresión irrenunciable de la propia esencia”. (DA  399).
  6. Aparecida propone que es necesario hacer una pastoral orgánica, estructurada que parta de la unión con Jesús liberador que hace opción por los más pobres. “Las Conferencias Episcopales y las Iglesias locales tienen la misión de promover renovados esfuerzos para fortalecer una Pastoral Social estructurada, orgánica e integral que, con la asistencia, la promoción humana, se haga presente en las nuevas realidades de exclusión y marginación que viven los grupos más vulnerables, donde la vida está más amenazada”. (DA 401).

 

Edgar Hernández y Encarnación García.

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