EVANGELIZAR: MUCHO MÁS QUE ANUNCIAR

Antífona de entrada:        

“Evangelizar es, ante todo, dar testimonio de una manera sencilla y directa de Dios revelado por Jesucristo mediante el Espíritu Santo” (Evangelii Nuntiandi, S.S Pablo VI.).

Monición de entrada:

Juntos, iniciemos el triduo del migrante, celebrando la vida de los que luchan y sueñan un futuro lleno de esperanzas. En estos últimos años, la población migrante ha sido la más vulnerable ante las políticas y leyes migratorias que los gobiernos han implementado con poder y discriminación. Las lecturas de hoy nos enseñan a hacer vida la palabra de Dios, porque “Evangelizar no es solo predicar sino mucho más, es poner en práctica la fe con las obras”.

Acto penitencial:

Porque muchas veces somos indiferentes ante el dolor de los que sufren pobreza y el rechazo social por su condición de migrantes. Señor ten piedad.

Porque  a veces nos confesamos impotentes y no luchamos por la verdad, la justicia, el derecho y la paz. Cristo ten piedad.

Porque no hacemos vida la palabra de Jesús, dejando de servir y ayudar a los más necesitados. Señor ten piedad.

Oración colecta

 

Señor, que este primer día del Triduo del día del migrante, nos prepare para celebrar y recordar a nuestros hermanos y hermanas migrantes que sufren violencia en los países llenos de injusticias, ayúdanos a comprender tu mensaje y a acoger de forma solidaria a Jesús migrante, que camina a nuestro lado. Por nuestro Señor Jesucristo, que vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

 

LITURGIA DE LA PALABRA

Monición de la primera lectura

En el Antiguo Testamento el profeta Isaías, exige que se cumpla la justicia, practicando obras a favor de los más débiles, atendiendo las necesidades de quienes son abandonados por un sistema social injusto. La justicia será realidad cuando practicamos la solidaridad con los más necesitados. Escuchemos con atención.

Lectura del libro del Profeta Isaías. 58, 3. 5-7

¿Para qué ayunar, si no haces caso? ¿Mortificarnos, si tú no te fijas? Miren: el día de ayuno buscan su propio interés y maltratan a sus servidores; ¿Es ése el ayuno que el Señor desea, el día en que el hombre se mortifica? Doblar la cabeza como un junco, acostarse sobre estera y ceniza, ¿a eso lo llaman ayuno, día agradable al Señor?

El ayuno que yo quiero es éste: abrir las prisiones injustas, hacer saltar cerrojos de los cepos, dejar libres a los oprimidos, romper todos los cepos, compartir tu pan con el hambriento, hospedar a los pobres sin techo, vestir al que ves desnudo, y no despreocuparte de tu hermano. Palabra de Dios.  Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial / Salmo 126

R/ El Señor ha estado grande con ellos, El Señor ha estado grande con nosotros.

Cuando el Señor cambió la suerte de Sión, nos parecía estar soñando. La boca se nos llenaba de risas, la lengua de cantos alegres. R.

Hasta entre los paganos se comentaba: El Señor ha estado grande con ellos, El Señor ha estado alegre con nosotros, ¡Estamos alegres! R.

Cambia, Señor, nuestra suerte, como los torrentes del Negueb. Los que siembran con lágrimas cosechan con cantos alegres. R.

Al ir iban llorando llevando el saco de la semilla; al volver vuelven cantando trayendo sus gavillas. R.

Monición de la segunda lectura:

El apóstol San Juan nos recuerda que el amor a Dios y al prójimo, forman un solo mandamiento. La fe verdadera solo tiene sentido cuando la expresamos a través de obras de caridad hacia el prójimo. Escuchemos.

Lectura de la primera carta del apóstol San Juan 3, 16-19

Hemos conocido  el amor en aquel que dio la vida por nosotros. Por eso, también nosotros debemos dar la vida por los hermanos.

Si uno vive en la abundancia y viendo a su hermano necesitado le cierra el corazón y no se compadece de él, ¿cómo puede conservar el amor de Dios? Hijitos, no amemos de palabras y con la boca, sino con obras y de verdad. Así conoceremos que procedemos de la verdad y tendremos ante él la conciencia tranquila.  Palabra de Dios.  Te alabamos, Señor.

Monición del Evangelio.

Jesús se compadece con el hambriento y hace el milagro de la multiplicación. La mesa es el lugar del compartir, de la igualdad y comunión del verdadero cristiano.

Aleluya, aleluya

Comieron todos y quedaron satisfechos, y recogieron los trozos sobrantes en doce canastas.

Aleluya, aleluya

 

Lectura del Santo Evangelio según San Lucas (9, 10-17)

En aquel tiempo, los apóstoles volvieron y le contaron todo lo que habían hecho. Él los tomó aparte y se retiro por su cuenta a una ciudad llamada Betsaida. Pero la multitud se enteró y le siguió. Él los recibió y les hablaba del Reino de Dios y sanaba a los que lo necesitaban. Como caía la tare, los doce se acercaron a decirle: Despide a la gente para que vayan a los pueblos y campos de los alrededores y busquen hospedaje y comida; porque aquí  estamos en lugar despoblado. Les contesto: Denle ustedes de comer. Ellos contestaron: No tenemos más que cinco panes y dos pescados; a no ser que vayamos nosotros a comprar comida para toda esa gente. Los varones eran unos cinco mil-. Él les dijo a los discípulos: Háganlos sentar en grupos de cincuenta. Así lo hicieron y se sentaron todos. Entonces tomó los cinco panes y los dos pecados, alzo la vista el cielo, los bendijo, los partió y se los fue dando a los discípulos para que se los sirvieran a la gente. Comieron todos y quedaron satisfechos, y recogieron los trozos sobrantes en doce canastas. Palabra del Señor.

Sugerencia para la Homilía  

EVANGELIZAR: MUCHO MÁS QUE ANUNCIAR

Una vez más la Iglesia se hace presente en medio de tantas injusticias que se viven a diario en nuestro país. Hoy iniciamos el Triduo del Migrante con el mensaje de Jesús que viene a darnos aliento de vida.

En el Antiguo Testamento en el libro del profeta Isaías se hace énfasis sobre el ayuno; Dios habla al pueblo sobre un ayuno consistente en obras concretas y directas; la justicia, la libertad a los oprimidos es uno de los retos para quienes nos llamamos cristianos. El verdadero ayuno, es constante y coherente con las necesidades de quienes frecuentemente son violados en sus derechos humanos. Debe ser permanente, porque la movilidad humana es cotidiana, los vejámenes contra los migrantes no cesan, la inobservancia y la inaplicabilidad de leyes que tutelan a migrantes son tergiversadas por las diferentes acciones ilícitas que en repetidas ocasiones se cometen por funcionarios y empleados públicos.

Muchos migrantes son condenados a tratos inhumanos y degradantes por el simple hecho de no ser nacionales de un Estado donde se encuentran o transitan; los daños físicos, psicológicos y económicos contra migrantes son incontrolables y no se denuncian, consecuentemente son impunes, acciones que desestabiliza el imperio de una ley garante y vigilante de los derechos humanos; delante de estos hechos violentos y antihumanos, los cristianos estamos llamados y urgidos a desatar el sistemático yugo presente en nuestra actualidad. El verdadero ayuno consiste en vencer la impunidad con la verdad,  la injusticia   con la justicia y dar libertad a los oprimidos: ésta es la obra indispensable y la Buena Nueva a la humanidad.

En la primera carta del apóstol San Juan, está la presencia de quienes han sido bautizados y practican las obras de caridad, siendo coherentes con su fe; es decir, viviendo el amor al prójimo en las situaciones reales de la vida y en concreto con los migrantes.

En la multiplicación de los panes, Jesús  siente compasión de la gente que ha estado acompañándolo y ha sido fiel a su ministerio de Evangelizar; no puede quedarse de brazos cruzados solo con la palabra sino que llega a la acción, denunciando las injusticias y anunciando la buena nueva, porque “Evangelizar es acoger y practicar la solidaridad permanente y constante con los necesitados; evangelizar es mucho más que la prédica”,  retiros,  conferencias religiosas  y vigilias. Con la multiplicación de los panes, Jesús nos exige practicar la solidaridad permanente y constante con los necesitados.

Oración de los fieles

Celebrante

En conmemoración al sacrificio de nuestros hermanos que tienen que abandonar su familia, su hogar, su tierra, pidamos a Dios que encuentren una mano fraternal llena de misericordia, oportunidades y bendiciones. A cada petición respondemos con fe: Guárdalos en su camino Señor

  • Por la Iglesia de Dios, por el Papa, por los Obispos, por los sacerdotes, por los religiosos, religiosas, laicas y laicos comprometidos, para que seamos fieles al Evangelio de Jesucristo y luchemos por la justicia y defensa de la dignidad de los pobres y oprimidos. Oremos.

Guárdalos en su camino Señor.

  • Por quienes trabajan por la Paz y la Justicia, para que el Espíritu Santo los acompañe, los protejan de la violencia que acecha nuestro país y puedan anunciar libremente el Reino de Dios. Oremos.

Guárdalos en su camino Señor.

  • Por nuestros hermanos que no tienen oportunidades laborales y que como consecuencia de esto sufren la desdicha de no poder llevar sustento a sus hogares. Para que encuentren esa oportunidad laboral y no muera la fe y la esperanza de una buena nueva. Oremos.

Guárdalos en su camino Señor.

  • Para que no seamos indiferentes ante las necesidades básicas de los migrantes (ropa, alimento, atención médica y sed de justicia), que encuentren en nosotros la alegría del servicio en el camino doloroso de la migración. Oremos.

Guárdalos en su camino Señor.

  • Por nuestros hermanos que en este momento salen de  nuestro país en búsqueda de oportunidad de vida, que la protección de Dios los acompañe en su peregrinar. Oremos

Guárdalos en su camino Señor.

  • Por los migrantes que sufren violaciones en sus derechos humanos, discriminados por causa de la xenofobia,  nacionalidad, origen y religión; Señor, que tú presencia sea el consuelo en los momentos más difíciles. Oremos.

Guárdalos en su camino Señor.

  •  Por los migrantes y sus familiares que sufren la ausencia de sus seres queridos, que a través de las Instituciones Estatales y agentes de pastoral de movilidad humana encuentren una mano amiga y solidaria. Oremos

Guárdalos en su camino Señor.

  • Por los gobernantes del mundo, para que aprueben leyes y políticas migratorias que favorezcan  a nuestros hermanos migrantes y sus familiares. Oremos.

Guárdalos en su camino Señor.

Celebrante

Señor, tú que ves las necesidades de tu pueblo y conoces su deseo de salvación, escucha nuestras oraciones y manifiesta tu poder en lo que con fe te  hemos pedido. Por Jesucristo, Nuestro Señor.

 

Oración sobre las ofrendas.

Acepta Señor este sacrificio de reconciliación que vamos a ofrecerte por nuestras familias, para que las conserves en tu gracia y en tu paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO

El Señor esté con Ustedes…                

Levantemos el corazón…

Demos gracias al Señor, nuestro Dios…

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Dios Santo, Fiel y Dador de todo bien.

Porque creaste el universo entero, estableciste el continuo retorno de las estaciones, y al ser humano, formado a tu imagen y semejanza, le diste las maravillas del mundo para que en nombre tuyo dominara la creación, y, al contemplar tus grandezas, en todo momento te alabara, por Cristo, Señor nuestro.

A quien cantan los ángeles y arcángeles, proclamando sin cesar: Santo, Santo, Santo

Comunión:

“Los que buscan al Señor no carecen de nada”. Todo nos lo ha dado el Señor, por amor. Hasta a su propio Hijo que en la comunión de su Cuerpo nos comunica la Vida divina. Acerquémonos con humildad y sencillez de corazón a recibir este alimento que nunca debe faltar en nuestra vida.

Oración después de la comunión

Señor, tú que nos has alimentado con tu cuerpo y tu sangre, enséñanos e ilumínanos para que seamos coherentes con lo que profesamos, otórganos un espíritu nuevo de comprensión fraterna y de hospitalidad evangélica, que a quienes se encuentren lejos de su familia o de su patria puedan juntarse en la alegría de su familia y un día reunirse en tu casa para siempre. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Palabras de Despedida:

Que nuestro comportamiento nos ayude a ser cada día mejores cristianos, así podremos crecer en la fe que recibimos el día de nuestro bautismo, gracias por participar en el primer día del triduo del migrante, vayamos a dar ejemplo de

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