MENSAJE DE LA SECCION PASTORAL DE MOVILIDAD HUMANA, COMISION EPISCOPAL DE JUSTICIA Y SOLIDARIDAD, CONFERENCIA EPISCOPAL DE GUATEMALA

Afiche 2016CON OCASIÓN DEL DÍA NACIONAL DE LAS PERSONAS MIGRANTES Y REFUGIADAS 2016

“Misericordia quiero y no sacrificio” (Mt 9,13)

En el año de la Misericordia, el Santo Padre Francisco ha querido que el lema para celebrar el día del migrante y refugiado sea: “Emigrantes y refugiados nos interpelan. La respuesta del Evangelio de la misericordia”.

La Pastoral de Movilidad Humana de la Comisión Episcopal de Justicia y Solidaridad, haciendo eco de las palabras del Papa Francisco, presentamos a la iglesia de Guatemala el mensaje para el día nacional de las personas migrantes y refugiadas.

En comunión con el espíritu del mensaje del Papa Francisco, hemos querido encabezar este mensaje con el lema: “Misericordia quiero y no sacrificio” texto del evangelio de Mateo. Texto  que nos interpela y nos invita a cambiar de prácticas y actitudes, muchas veces enmarcadas en un ritualismo y espiritualismo desencarnado de las realidades cotidianas, ausente de las necesidades más apremiantes de nuestros hermanos y hermanas y de los sufrimientos de las personas más vulnerables, como son los migrantes y refugiados.

El constante llamado del Papa Francisco a la hospitalidad y solidaridad no es en vano. En su mensaje para la cuaresma insiste y nos invita  a “despertar nuestra conciencia, muchas veces aletargada ante el drama de la pobreza… donde los pobres son los privilegiados de la misericordia divina” y sigue diciendo,  “en el pobre, la carne de Cristo se hace visible como cuerpo martirizado, llagado, flagelado, desnutrido, en fuga…para que nosotros lo reconozcamos, lo toquemos y lo asistamos con cuidado.”

Desde hace siglos los santos padres hacían su reflexión en ese sentido. San Juan Crisóstomo, en una homilía sobre el evangelio de san  Mateo hace una profunda y conmovedora reflexión y nos invita a tener más preocupación por las personas que sufren que por los adornos del templo. Comienza su reflexión con esta pregunta: “¿Deseas honrar el cuerpo de Cristo? No lo desprecies, pues, cuando lo contemples desnudo en los pobres, ni lo honres aquí, en el templo, con lienzos de seda, si al salir lo abandonas en su frío y desnudez… el templo no necesita vestidos y lienzos, sino pureza de alma; los pobres, en cambio, necesitan que con sumo cuidado nos preocupemos de ellos”.

 San Juan Crisóstomo, muy claro y contundente prosigue con su reflexión en estos términos: “No digo esto con objeto de prohibir la entrega de dones preciosos para los templos, pero sí que quiero afirmar que, junto con estos dones y aun por encima de ellos, debe pensarse en la caridad para con los pobres. ¿De qué serviría adornar la mesa de Cristo con vasos de oro, si el mismo Cristo muere de hambre? Da primero de comer al hambriento y luego, con lo que te sobre, adornarás la mesa de Cristo. ¿Quieres hacer ofrenda de vasos de oro y no eres capaz de dar un vaso de agua? Y, ¿de qué serviría recubrir el altar con lienzos bordados de oro, cuando niegas al mismo Señor el vestido necesario para cubrir su desnudez? ¿Qué ganas con ello? Dime si no: Si ves a un hambriento falto del alimento indispensable y, sin preocuparte de su hambre, lo llevas a contemplar una mesa adornada con vajilla de oro, ¿te dará las gracias de ello? ¿No se indignará más bien contigo? O si, viéndolo vestido de andrajos y muerto de frío, sin acordarte de su desnudez, levantas en su honor monumentos de oro, afirmando que con esto pretendes honrarlo, ¿no pensará él que quieres burlarte de su indigencia con la más sarcástica de tus ironías?… Por tanto, al adornar el templo, procurad no despreciar al hermano necesitado, porque este templo es mucho más precioso que aquel otro.”

 Las personas migrantes y refugiadas nos interpelan a todos, interpelan seriamente a todos los  bautizados en la iglesia. Quienes  nos decimos ser una iglesia peregrina, deberíamos ser los primeros en entender, acompañar, y defender a toda persona migrante y refugiada que se encuentra en camino. Que el llamado a ser, celebrar y vivir el pan que se parte y se comparte no quede en mero rito, mera religiosidad tradicional, en bonitos adornos y utensilios dorados o plateados.

Las personas migrantes y refugiadas también interpelan seriamente a los Estados de la región. Esta interpelación se hace urgente al constatar la  ausencia de políticas migratorias integrales y humanas; el no reconocimiento de la violencia como factor de expulsión en zonas altamente peligrosas y controladas por las maras; los desplazamientos forzados de personas que huyen de la miseria, violencia, extorsiones; las  víctimas de la trata y el tráfico humano.  Recordando el texto del libro del Éxodo se puede afirmar que actualmente hay un Egipto violento y explotador detrás de  las  nuevas caravanas de personas migrantes y refugiadas.

El Papa ha recordado que es doloroso  constatar que para muchas personas  migrantes y desplazadas no  hay acciones efectivas  de protección internacional.

Hoy, de nuevo, haciéndonos eco de sus palabras pedimos a quienes tienen la responsabilidad y el poder político de realizarlo,  que ante las múltiples violaciones a los derechos humanos fundamentales como son: la  explotación de migrantes trabajadores, las detenciones arbitrarias, los  secuestros, las  desapariciones, redadas y deportaciones masivas utilicen los criterios éticos y los procedimientos jurídicos humanitarios para aliviar el dolor y sufrimientos de miles de personas.

A nosotros cristianos, católicos y no católicos, la Palabra de Dios nos invita a ser misericordiosos y a no ser indiferentes  ante el sufrimiento de las  personas migrantes, desplazadas  y refugiadas. Pidamos a Dios rico en misericordia  que nuestra práctica religiosa  vaya más allá de un simple ritualismo, frío y desencarnado.

Encomendamos a nuestra Señora Santa María Madre de Misericordia a todas las personas migrantes y a sus familias y a cuantos se esfuerzan en ayudarlos.

Pastoral de Movilidad Humana
Comisión de Justicia y Solidaridad
Conferencia Episcopal de Guatemala

 

Compartimos aquí el Triduo en PDF. Es una versión que puede ser impresa para  quedar como cuaderno o folleto.

Triduo Migrantes Y Refugiados 2016

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