Visita y Monitoreo – Frontera La Técnica, Petén.

En el transcurso del mes de noviembre, Padre Matteo Luison, secretario ejecutivo de la Pastoral de Movilidad Humana de la Conferencia Episcopal de Guatemala, ha visitado algunas de los puntos fronterizos de Peten región norte del país y una de las visitas fue en la frontera conocido como "La Técnica", ubicada sobre el Río Usumacinta, que a la vez hace de frontera entre Guatemala y México, dentro de la jurisdicción del municipio de Las Cruces, Petén.

Durante la visita de monitoreo y acompañamiento allí en el lugar, la Pastoral de Movilidad Humana CEG ejecuta el proyecto de fortalecimiento denominado PIPS MOVGUA, financiado por la Cooperación Suiza en Centro América. En dicho punto fronterizo, diariamente transitan varios cientos de personas migrantes, se sabe que en temporada baja entre 300 a 500 personas migrantes se movilizan, en tanto en épocas de mayor flujo se estima que más de mil personas lo hacen diariamente.

Con este apoyo, la Pastoral de Movilidad Humana cuenta con una persona que atiende con enfoque de derechos humanos y protección a las personas migrantes que transitan, realiza monitoreo y referencias, además cuenta con un grupo de personas voluntarias que apoya, en este caso destaca la labor de Doña Filomena, voluntaria del lugar, con una trayectoria de más de 27 años de apoyo a las personas migrantes.

Durante la visita, Padre Matteo pudo constatar diversos aspectos como:

  1. El trabajo de atención y monitoreo que se realiza en el lugar y su importancia.
  2. Las condiciones precarias de la red vial que hace más dramática el tránsito por el lugar constituyéndose en un verdadero calvario para quienes allí transitan, no sólo para migrantes, sino para toda la población de la región que allí habita.
  3. Los testimonios de migrantes, que sufren abuso, extorsión, violación a los Derechos Humanos y violencia de parte de elementos de la Policía Nacional Civil (PNC) y de guías (coyotes) que se aprovechan de las necesidades de los migrantes.

Todo lo constatado, nos alienta y nos dan la razón de seguir trabajando y mejorando nuestro trabajo como Pastoral a favor de las personas migrantes, refugiadas y solicitantes de asilo.